jueves, agosto 18, 2005

10

Transviviendo
en esta hora traspuesta
siento el trabajo neuronal y las formas
crepitando
desde las sensaciones hasta la realidad.

Lo mismo 645.322 veces
y aun no quiero hacerlo.

Es
a partir
del cóctel de antidepresivos
que visualizo tus ojos
mirándome.
Destellan las lágrimas saladas que contienes.

Es tu piel,
es el mar de piel que recoge las olas de un abrazo.

Misericordes discípulos de lo honesto...

Yo no bebo,
pero podría tomarte de sorpresa alguno de estos grises días.

Y las palabras absurdas son usadas y logran su efecto.

Parafernalia y performance sin veneno.