martes, agosto 23, 2005

Nada

Nada
podría hacer más triste
este día de sol
que escuchar tu canción
y mirar tus ojos negros.

Nada
podría curar un corazón roto.

Las sonrisas y las esperanzas
han muerto
y muerta estoy.

Las horas
detrás de la agonía
sepultan mis razones para vivir
con sólidos argumentos.

El tener y el deber
se descuelgan
en mis lágrimas solitarias.
El olvido
sería la gran excusa de mi alma,
pero eso lleva tiempo
y no existe
un agujero suficientemente oscuro
para refugiarme
y evadir tu recuerdo.