martes, octubre 18, 2005

Vinilo

Tus ojos giran
como dos agujas
siguiendo el surco de un gastado vinilo.

Belleza incoherente.
Prostituta espacial y anónima,
con una buena causa enredada entre los labios.

Podridos,

slide neuronal,

Hammond
y un coro de negras cachondas
reventando sus voces en mi abrigo.

Me voy
me alejo
lentamente
sin reacción.

Mi horizonte está condicionado
a las manos que sujetan mi rostro.

Yo soy
a tu espalda
una sombra que rueda.

Un fantasma de ojos negros
y naves intergalácticas
un juglar moderno o algo así
un usurpador de las palabras y las formas
reprimido
y liberado en las barracas de la alcaldía.